Retratos corporativoS
Retratos que generan confianza y acompañan los mensajes de tu marca.
Tu retrato es tu tarjeta de presentación y es fundamental transmitir una imagen cuidada y profesional en tu web corporativa, LinkedIn, redes sociales y materiales de comunicación.
Los retratos pueden reflejar características personales, valores y también ofrecer pistas sobre la actividad profesional de quien se retrata. Hay un estilo de retrato para cada persona, empresa y objetivo de comunicación.
Para conectar con tu clientela es importante saber qué quieres comunicar y quién está por detrás del negocio, seas una empresa consolidada o de reciente creación.
En mi estudio de fotografía clasifico los retratos corporativos en dos categorías:
retrato corporativo clásico y retrato corporativo de marca profesional.
¿Para quién? Profesionales, directivos, equipos, empresas y organizaciones que quieran cuidar su imagen corporativa para comunicar con solidez y coherencia visual.
¿Para qué se usa? Web corporativa, LinkedIn, redes sociales, comunicación interna, materiales institucionales, prensa y marca profesional.
Entrega: Retratos editados en alta resolución y optimizados para web, con derechos de uso corporativo.
Beatriz López
Unai Ugarte
Xabier Landa
Izaskun Merodio








Angeline Danel
Natalia Matrelle
Irene Saez
Cristina Wicke
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Preguntas y respuestas frecuentes
¿Qué es un retrato corporativo?
Un retrato es una fotografía de una persona. Un retrato corporativo es una fotografía profesional que tiene como objetivo representar a una persona en su ámbito profesional.
Se utiliza en entornos como webs corporativas, redes sociales y materiales de comunicación, y busca transmitir una imagen profesional, cuidada y coherente con la identidad, los valores y la actividad de la persona o de la empresa.
¿Qué diferencia hay entre retratos corporativos clásicos y retratos de marca personal?
En los retratos corporativos, establezco una clasificación en función del estilo del retrato y del objetivo de comunicación.
El retrato corporativo clásico tiene un estilo más formal y neutro, pensado para transmitir profesionalidad, credibilidad y coherencia visual, y se utiliza habitualmente en contextos empresariales e institucionales.
El retrato de marca personal, en cambio, permite una mayor libertad creativa y busca mostrar no solo la imagen profesional, sino también la personalidad, la forma de trabajar y aquello que diferencia a la persona retratada. Se utiliza en contextos donde la comunicación permite ser menos formal, manteniendo siempre una imagen profesional coherente.
Ambos tipos de retrato cumplen objetivos distintos y pueden convivir dentro de una misma estrategia de comunicación, incluso en una misma sesión.
¿Para quién es adecuado un retato corporativo?
Un retrato corporativo es adecuado para profesionales, directivos, equipos, empresas y organizaciones que quieren cuidar su imagen y comunicar de forma clara y coherente quiénes son y a qué se dedican.
Se adapta tanto a perfiles individuales como a equipos completos, y se plantea en función del contexto, el público al que se dirige la comunicación y los canales donde se utilizarán las imágenes.